was successfully added to your cart.

GAP, primera tienda al revés

La marca de indumentaria americana, busca realizar campañas comerciales diferenciales que generen una imagen de cambio e innovación en sus clientes.

Por 3 marzo, 2017CAMPAÑAS
gap

Visual Merchandising. Campaña Comercial Gap

El mundo al revés para diferenciarse es una utopía, pero implementarlo es un desafío.

Gap hace realidad este desafío y busca nuevamente instalarse como una marca que quiere cambiar las cosas.

La marca nació con la visión de Donald Fisher y de la mano de un espíritu rebelde: vender en los años 70´ sólo vaqueros, de todos los tamaños, estilos y colores -cuando estos productos se estaban convirtiendo en un ícono de la cultura americana, y millones de jóvenes entre 15 y 25 años estaban uniformándose con estos pantalones, para mostrar su antipatía contra los valores establecidos-.

Los colores brillantes que usaron para pintar la mayoría de sus locales, la gran selección de vaqueros a buen precio y el empuje publicitario, la convirtieron en una marca diferente y cercana a un público que quería un mundo al revés.

Luego, desarrolló su marca propia y la integración vertical de todos los procesos.

Con subes y bajas, la marca evolucionó, y en estos últimos años, quiere recuperar su posicionamiento y el espíritu joven original.

Para esto, transformó todo un local en Vancouver ubicado en Robson Street.

Imagínate ir caminando por la calle y de repente ver una vidriera con todos los productos en el techo del local, mirar hacia adentro y ver la ropa y los maniquíes con la cabeza hacia abajo, terminar la compra y llevar la ropa en una bolsa con el logo de la marca dado vuelta, querer tomar un taxi y que todos los autos de la calle estén al revés, este panorama fue el que vivió la gente en Canadá al pasar frente a la tienda Gap.

¡El mundo Gap realizó una puesta visual al revés, para llamar la atención y mostrar algo distinto!

Desde el visual merchandising, los productos, el packaging, la vidriera hasta los autos, todo quedó al revés.

Tardaron una noche, usaron 32 maniquíes, cuatro mesas, cientos de camisetas, un carrito de hot-dogs, y tres coches para crear la ilusión.

Gap quiere seguir siendo Gap, un concepto fuerte de rebeldía que acompaña a los más jóvenes a través de los años.

GAP

GAP

GAP

GAP

GAP

GAP

(*) Marcela Seggiaro. Especialista en Visual Merchandising, Retail Design y Construcción de marcas. Contacto. [email protected]